Salud, trabajo y amor

Un novio, un ictus, miedo, oración a don Álvaro, un futuro, y un "gracias" en tres dimensiones. Una mujer de 54 años en paro, dos hijos, una evidente desesperación, una novena a don Álvaro, un trabajo en una empresa del IBEX 35 y una sonrisa gigante. Salud, dinero y amor son tres de las especialidades del beato Álvaro según los favores que se relatan a la oficina que lleva su Causa de canonización dos años después de su beatificación.

Relatos y favores
Opus Dei - Salud, trabajo y amor Fotos: Ismael Martínez Sánchez

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La Oficina de la Causa de los Santos de la Prelatura del Opus Dei en España sigue recibiendo por correo electrónico, a través del formulario de la página web y por carta muchos favores atribuidos a don Álvaro dos años después de su beatificación. Generalizando, la mayoría de los agradecimientos tienen que ver con cuestiones de salud y de trabajo. También hay algunos que destacan la intercesión del sucesor de san Josemaría al frente del Opus Dei en la construcción y consolidación de las familias.

De todos estos mensajes, subrayamos dos historias. La primera, recibida hace pocos días: el 16 de septiembre. Y la segunda, de unas semanas después de la beatificación, pero transcrita y enviada el pasado mes de abril. Las dos están contadas en primera persona, y suenan así:

Del coma, a los puntos suspensivos

Mi novio sufrió un ictus el 14 de agosto. No perdió la consciencia, pero en la ambulancia ya tenía el lado izquierdo paralizado. Esa misma tarde pudimos estar con él y cruzamos algunas palabras, pero por la noche cayó en un coma muy profundo.

Después de varios escáneres, el 22 de agosto los médicos nos dijeron que el coágulo había sido en el tronco cerebral y que los daños eran numerosos y severos. No le iban a dar tratamiento alguno y le derivarían directamente al servicio de cuidados paliativos. Desahuciado.

No le iban a dar tratamiento alguno y le derivarían directamente al servicio de cuidados paliativos. Desahuciado

El 25 de agosto era el día marcado para proceder así, pero aquella mañana salió del coma, consciente, sin duda alguna. Desde entonces hasta ahora -16 de septiembre- ha ido mejorando notablemente, poco a poco: autonomía respiratoria, primeros alimentos, movimientos de ambas manos, expresividad en el rostro, etc...

Entonces los médicos empezaron a pensar en derivarle al servicio de Rehabilitación, aunque estaban pendientes de estabilizarle neurológicamente, porque los medicamentos contra el ictus le provocan micro ictus. Ayer o anteayer le hicieron un escáner y no saben todavía qué decirnos, lo tienen que interpretar varios neurólogos.

Le dije que estábamos rezando a don Álvaro y montó una cadena de oración con las peticiones de la estampa, una cadena que ahora mismo siguen personas de todo el mundo, en sentido literal

Desde el susto de aquel 14 de agosto encomendamos su curación y recuperación al beato Álvaro del Portillo. La madre y la tía de mi novio no conocen el Opus Dei, pero también rezaron la estampa desde la primera semana, cuando estaba en coma.

Mi hermana vino hasta Francia para acompañarme y nos trajo una estampa de don Álvaro con reliquia, que le pasamos con mucha fe por su cabeza.

Su amigo más querido -que vive en Estados Unidos- me pidió que le indicara un beato que estuviese en proceso de canonización. Le dije que estábamos rezando a don Álvaro y montó una cadena de oración con las peticiones de la estampa, una cadena que ahora mismo siguen personas de todo el mundo, en sentido literal: América, Europa, Asia, Oceanía y África. Increíble.

Él es científico y lo considera claramente un milagro. Su esposa me ha "amenazado" con escribir directamente al Vaticano si yo no ponía estas letras... Así que aquí estoy, explicando lo que ha pasado

Cuando se han ido desarrollando los acontecimientos su audaz amigo me ha insistido en que escriba el favor y recoja toda la información médica. Él es científico y lo considera claramente un milagro. Su esposa me ha "amenazado" con escribir directamente al Vaticano si yo no ponía estas letras... Así que aquí estoy, explicando lo que ha pasado. Con su sonrisa serena y un punto pilla, don Álvaro ha estado con nosotros desde el principio. Además, me ha hecho otro favor mientras tanto, porque perdí unas gafas graduadas nuevas cuando hospitalizaron a mi prometido y las acaban de encontrar de la forma más peregrina. Me las mandan desde Francia y me llegan la semana que viene... Decirle "gracias" me parece poco. Le tengo en mi corazón ya en adelante de manera muy especial.

54 años, dos hijos, y en paro

Finales de septiembre de 2014. Dos años y medio en paro. Secretaria 54 años, separada, dos hijos a mi cargo. Hipoteca. A pesar de mi buen currículo, de tener una amplia familia unida y religiosa, me encontraba en paro.

Colocado el cartel de "alquilo piso" y a un paso de irme con mi hija a vivir a casa de mi madre. Estaba muy muy desesperada. Pensaba y sentía que no servía para nada. Que no era nada. Que ya se había terminado todo.

Dos años y medio en paro. Secretaria 54 años, separada, dos hijos a mi cargo. Hipoteca. A pesar de mi buen currículo, de tener una amplia familia unida y religiosa, me encontraba en paro

Esa tarde del 18 ó 19 de septiembre estaba orando, rezando y llorando en la capilla de mi parroquia. Rezaba, lloraba... y volvía a rezar.

Sola en la pequeña capilla, sobre las siete de la tarde, mientras pedía ayuda entre lágrimas, se me acercó una chica de la edad de mi hija, unos 26 años, aproximadamente. Me preguntó si me pasaba algo, si me podía ayudar. Le dije, llorando, que sí me pasaba algo. Me dijo que rezase a don Álvaro del Portillo, que me concedería lo que le pidiera, que era muy bueno, que justo unos días después sería su beatificación en Madrid…

Le respondí, llorando, que no le conocía, pero que lo buscaría. La chica me dejó a solas con mis oraciones, silenciosa, tranquila, y con una medio sonrisa salió de la capilla.

Sola en la pequeña capilla, sobre las siete de la tarde, mientras pedía ayuda entre lágrimas, se me acercó una chica de la edad de mi hija, unos 26 años, aproximadamente. Me preguntó si me pasaba algo, si me podía ayudar

Me quedé un rato más para terminar de rezar y de llorar. Para recomponerme y salir a la vida real, dura... En la puerta del templo estaba la chica. Me esperaba con una estampa de don Álvaro del Portillo. Me la dio y me recomendó que le rezase.

Así que me aferré a aquella estampa y a mi libro de oraciones Vida y Piedad. Comencé una novena al inminente beato. Con pasión, con mucha fe. Suplicando un trabajo. Volvía a rezar y a llorar...

Así que me aferré a aquella estampa y a mi libro de oraciones Vida y Piedad. Comencé una novena al inminente beato

El 22 de octubre siguiente entré en una empresa muy importante del IBEX 35, con un trabajo de mi categoría. Después de un año y medio, me han subido el sueldo y me han hecho fija. La oficina está muy cerca de casa y el ambiente es estupendo.

Ahora estoy en fase de dar gracias, y no paro. Gracias, gracias, gracias.

¿Quién sería aquella chica que me dio la estampa? No he vuelto a verla... Y me gustaría.

Si ha recibido un favor de Dios después de acudir a la intercesión del beato Álvaro del Portillo, puede enviar su relato a la Oficina para la Causa de los Santos de la Prelatura del Opus Dei: ocs.es@opusdei.org De esta manera, contribuye a difundir la devoción y a dejar constancia de la eficacia de la intercesión de esta persona.