Decreto sobre las virtudes heroicas de Isidoro Zorzano

La Congregación de las Causas de los Santos ha publicado, en latín, el decreto sobre la heroicidad de las virtudes y la fama de santidad del siervo de Dios María Isidoro Zorzano Ledesma. Ofrecemos una traducción al español, seguida del texto oficial en lengua latina.

Documentación
Opus Dei - Decreto sobre las virtudes heroicas de Isidoro Zorzano Isidoro Zorzano Ledesma, en el centro de la fotografía, con varios amigos.

Congregación de las Causas de los Santos

Madrid

Beatificación y Canonización

del Siervo de Dios Isidoro Zorzano Lesdesma

fiel laico de la Prelatura personal de la Santa Cruz y Opus Dei

(1902-1943)


Decreto sobre las virtudes

«Muy bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, yo te confiaré lo mucho: entra en la alegría de tu señor» (Mt 25, 21.23).

Estas palabras de Jesucristo pueden aplicarse a Isidoro Zorzano Ledesma, que fue un siervo bueno y fiel precisamente en lo poco: amó a Dios y al prójimo en las circunstancias de la vida ordinaria.

Fue el tercero de cinco hijos de emigrantes españoles. Nació en Buenos Aires (Argentina) el 13 de septiembre de 1902 y fue bautizado el 5 de abril de 1905. Tras años de trabajo intenso, los padres habían alcanzado una posición económica acomodada y quisieron que sus hijos se educasen en España. Allí se trasladaron en mayo de 1905 y se establecieron en Logroño, con la intención de regresar a Argentina. Isidoro estudió en el colegio de los Hermanos Maristas, que le prepararon para la primera comunión, recibida cuando aún no había cumplido nueve años. Pocos meses después, en 1912, falleció su padre, y su madre decidió no volver a Argentina.

En octubre de 1915 el Siervo de Dios conoció a un nuevo compañero de clase, san Josemaría Escrivá. Dotado de una inteligencia normal y de una gran tenacidad, Isidoro completó sin dificultad los estudios de la enseñanza media y superior, y en 1919 inició la carrera de ingeniería industrial en la escuela especial de Madrid. Tras la muerte de Fernando, su hermano primogénito, el Siervo de Dios regresó a Logroño, para estar cerca de su madre, dispuesto a abandonar los estudios, que pudo continuar, porque toda la familia se trasladó a Madrid.

En 1924 los Zorzano se encontraron en una situación económica difícil. Una vez más, Isidoro pensó en dejar la universidad para sacar adelante a la familia con su trabajo, pero, animado por su madre, continuó hasta lograr el título de ingeniero en 1927. Comenzó a ejercer su profesión en los astilleros de Matagorda (Cádiz) y poco después se trasladó a Málaga, para trabajar en la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces y enseñar en una escuela técnica.

El 24 de agosto de 1930 marca un hito en la vida de Isidoro. En un viaje a Madrid encontró a su antiguo compañero de colegio y amigo Josemaría Escrivá ─que era sacerdote desde hacía cinco años─ a quien confió su deseo de llevar una vida cristiana más intensa. San Josemaría le habló del Opus Dei, fundado hacía menos de dos años: camino de santidad y de apostolado en el propio estado y condición de vida, en el trabajo profesional y en el cumplimiento de los deberes ordinarios. El Siervo de Dios, movido por la gracia divina, pidió inmediatamente ser admitido en el Opus Dei y regresó a Málaga, donde continuó con sus ocupaciones habituales: el trabajo en los ferrocarriles, la enseñanza en la escuela técnica y una participación intensa en varias actividades de la diócesis. Colaboró en la escuela de las religiosas Adoratrices y en la Casa del Niño Jesús, y además con la Acción Católica.

Por su conducta coherentemente cristiana, en 1932 el Siervo de Dios fue objeto de una campaña difamatoria organizada por un periódico abiertamente anticristiano. Más tarde, en 1936, en una asamblea sindical se decidió su muerte simplemente por ser católico. Por este motivo Isidoro tuvo que huir a Madrid. Poco después estalló la guerra civil. Fue entonces cuando la persecución religiosa ─que había iniciado en 1931─ alcanzó el grado máximo de violencia.

Permaneció en Madrid durante todo el periodo bélico. Con una documentación precaria y poniendo en peligro su vida, se dedicó a atender a los miembros del Opus Dei y a muchas otras personas que estaban en la cárcel o en refugios clandestinos: les visitaba con frecuencia, les llevaba provisiones y alimentos, y les ayudaba espiritualmente.

Terminada la guerra civil, en julio de 1939, Isidoro pudo recuperar su trabajo en los ferrocarriles y vivió en una residencia para estudiantes universitarios promovida por san Josemaría, en la que desempeñó la función de administrador.

Isidoro Zorzano era un hombre equilibrado, de carácter más bien reflexivo y reservado, trabajador infatigable. Quienes le conocieron recuerdan su afabilidad y simpatía, no exuberantes, y su espíritu abierto a las necesidades de los demás.

Por lo que se refiere a las virtudes del Siervo de Dios, supone un punto de partida fundamental su encuentro con san Josemaría Escrivá, el 24 de agosto de 1930, y su petición de ser admitido en el Opus Dei ese mismo día. Se inicia así un progreso continuo en su vida espiritual, que fue alcanzando una unión con el Señor cada vez más íntima y un amor creciente a la Iglesia. Isidoro buscó de modo constante la santidad en el mundo, como fiel laico, en el cumplimiento amoroso de sus deberes diarios, en el trabajo profesional y en las variadas circunstancias de la vida ordinaria.

Vivió ejemplarmente la diligencia en el trabajo, la lealtad y el espíritu de servicio hacia sus colegas, el amor a la justicia en la promoción de iniciativas en favor de los más necesitados, la fe y la caridad a través de labores de catequesis y de formación para los sectores más abandonados de la sociedad.

Isidoro Zorzano buscaba en todas sus acciones la gloria de Dios y el bien espiritual de quienes le rodeaban. Desarrolló un apostolado asiduo con sus amigos y con los jóvenes. Movido por una profunda conciencia de su filiación divina, se esforzó con perseverancia en el cumplimiento fiel de varias prácticas de piedad recomendadas por la Iglesia. Su vida interior tenía su centro y raíz en la Santa Misa; por eso albergaba una honda devoción eucarística y recibía con frecuencia el sacramento de la penitencia. Eran asimismo abundantes las muestras de su devoción a la Virgen Santísima. Daba una importancia primordial a la oración mental y vocal. Practicó el espíritu de penitencia y de mortificación, sobre todo en el cumplimiento del deber de cada instante y en recibir con alegría las dificultades y contrariedades.

En 1941, el Siervo de Dios comenzó a dar señales de debilidad. Tras varios meses, los médicos le diagnosticaron una linfogranulomatosis, a consecuencia de la cual falleció el 15 de julio de 1943, a la edad de 40 años.

El proceso informativo sobre la fama de santidad, las virtudes en general y los milagros, fue instruido en Madrid de 1948 a 1961. Cuando se promulgó la nueva legislación sobre las Causas de los Santos, en los años 1993-1994, se llevó a cabo un proceso diocesano adicional en la archidiócesis de Madrid. La Congregación de las Causas de los Santos decretó la validez de los procesos el 15 de octubre de 1994. El Congreso de los Consultores Teólogos, celebrado el 17 de noviembre de 2015, respondió afirmativamente a la pregunta sobre la práctica heroica de las virtudes por parte del Siervo de Dios. De la misma manera se pronunció la Sesión Ordinaria de Cardenales y Obispos del 13 de diciembre de 2016, presidida por mí, Cardenal Angelo Amato.

El que suscribe, Cardenal Prefecto, presentó al Sumo Pontífice Francisco una relación detallada de todas las fases anteriormente expuestas. El Santo Padre, recibiendo y ratificando el parecer de la Congregación de las Causas de los Santos, en fecha de hoy ha declarado solemnemente: Constan las virtudes teologales de la Fe, Esperanza y Caridad, tanto con Dios como con el prójimo, así como las virtudes cardinales de la Prudencia, Justicia, Templanza y Fortaleza, con sus virtudes anejas, en grado heroico, del Siervo de Dios Isidoro Zorzano Ledesma, fiel laico de la Prelatura personal de la Santa Cruz y Opus Dei, en el caso presente y a los efectos de que se trata.

El Santo Padre ha dispuesto que se publique este decreto y se transcriba en las actas de la Congregación de las Causas de los Santos.

Dado en Roma, el día 21 del mes de diciembre del año del Señor 2016.

Angelo Card. Amato, S.D.B.

Prefecto

L. + S.

X Marcello Bartolucci

Arzobispo tit. de Bevagna

Secretario


MATRITENSIS

Beatificationis et Canonizationis

Servi Dei

ISIDORI ZORZANO LEDESMA

Christifidelis Laici

Praelaturae personalis Sanctae Crucis et Operis Dei

(1902-1943)

DECRETUM SUPER VIRTUTIBUS

«Euge, serve bone et fidelis. Super pauca fuisti fidelis; supra multa te constituam: intra in gaudium domini tui» (Mt 25, 21.23).

Domini Nostri Iesu Christi verba haec bene applicari possunt Servo Dei Isidoro Zorzano Ledesma, qui fuit servus bonus ac fidelis equidem super pauca: Deum enim hominesque dilexit in ordinariae vitae adiunctis.

Tertius ex quinque filiis Hispanicorum migrantium, Servus Dei natus est Bono Aëre in Argentina die 13 mensis Septembris anni 1902 et baptismum recepit die 5 mensis Aprilis anni 1905. Impenso labore per annos protracto, parentes eius modice locupletes effecti erant et voluerunt ut proles in Hispania institueretur, quapropter illuc profecti sunt mense Maio anni 1905 et domicilium Lucronii constituerunt cum intentione tamen redeundi in Argentinam. Isidorus scholam frequentavit Fratrum Maristarum, qui eum paraverunt ad primam communionem, quam annis nondum novem expletis recepit. Paucis post mensibus, anno scilicet 1912, Isidori pater mortuus est et eius mater consilium cepit in Argentinam non redeundi.

Mense Octobri anni 1915 Dei Servus novum condiscipulum cognovit, qui hodie est Sanctus Iosephmaria Escrivá. Iusta intellegentia at magna constantia praeditus, Isidorus studiorum curriculum instructionis mediae et superioris complevit et anno 1919 in Schola Speciali matritensi studia incepit de re machinaria civili. Mortuo Ferdinando, fratre eius primogenito, Dei Servus Lucronium rediit ut matrem comitaretur, paratus quoque ad studia derelinquenda, quae tamen prosequi potuit, quia tota familia Matritum sese transtulit.

Anno 1924 condicio oeconomica familiae grave passa est detrimentum. Iterum Isidorus de studiis derelinquendis cogitavit, ut suo labore familiam sustentaret, at vero instante matre prosecutus est donec anno 1927 titulum obtinuit doctoris machinarii. Professionalem actuositatem exercere incepit in navalibus loci dicti Matagorda prope Gades sed paulo post Malacam sese transtulit ut operam suam praestaret in Viis Ferratis Baeticis utque simul in schola technica doceret.

Dies autem 24 mensis Augusti anni 1930 miliarius est lapis in vita Isidori. Hac enim die colloquium habuit Matriti cum condiscipulo et amico Iosephmaria Escrivá, qui quinque ante annis sacerdotium receperat. Hoc in colloquio Isidorus patefecit suum desiderium ducendi impensiorem vitam christianam. Sanctus Iosephmaria eidem explanavit Opus Dei, nondum abhinc duobus annis conditum, quod est via ut unusquisque sanctitatem prosequatur et apostolatum exerceat in suo cuiusque statu ac vitae condicione, in labore professionali et in adimpletione obligationum vitae ordinariae. Gratia divina ductus, Dei Servus statim postulavit ut in Opus Dei admitteretur et Malacam rediit, ubi in consuetis occupationibus perrexit, nempe in viis ferratis, in schola technica et in enixa participatione in variis operibus dioecesanis. Adiutricem quoque operam dedit in schola quam gerebant religiosae adoratrices et in sic dicta domo Pueri Iesu necnon in Actione Catholica.

Propter suum agendi modum cum fide christiana congruentem, anno 1932 impugnationes passus est quas instigabat ephemeris quaedam manifeste antichristiana. Dein vero, anno 1936, adunatio syndicalis decrevit eius mortem, quia catholicus erat. Hac de causa Isidorus Matritum fugere coactus est. Paulo post bellum civile exarsit et religiosa persecutio ─ iam in actu ab anno 1931 ─ ad violentiae apicem pervenit.

Per totum belli tempus Isidorus Matriti permansit. Tesseram recognitionis valde precariam habens et ideo vitam in discrimine ponens, curam gessit membrorum Operis Dei aliarumque personarum quae in carcere vel in refugiis clandestinis versabantur: eos frequenter invisebat, cibaria eis deferebat et in spiritualibus eos adiuvabat.

Mense Iulio anni 1939, expleto bello civili, Isidorus ad laborem suum professionalem in viis ferreis redire potuit, et habitavit qua administrator in domo Universitatis alumnis hospitio recipiendis quam Sanctus Iosephmaria promoverat.

Isidorus Zorzano vir fuit aequabilis, non nimis loquax et charactere praeditus potius reflexivo, in laborando indefessus. Qui eum noverunt commemorant eius affabilitatem ac iucunditatem haud quidem exuberantes eiusque animum ad aliorum necessitates sublevandas semper paratum.

Quod ad virtutes attinet Servi Dei, maximum habet momentum colloquium eius cum Sancto Iosephmaria Escrivá, die 24 mensis Augusti anni 1930, eiusque petitio ut ipsa hac die in Opus Dei admitteretur. Inde incepit continua progressio in vita spirituali Isidori, quae passim pervenit ad unionem usque intimiorem cum Deo atque ad augescentem amorem erga Sanctam Ecclesiam. Isidorus perseveranter sanctitatem quaesivit in mundo manens, qua laicus fidelis, in laeta adimpletione officiorum cuiusque diei, in labore professionali et in multiplicibus adiunctis suae vitae cotidianae.

Fuit ipse in labore summe diligens, in omnibus fidelis, paratus semper ad serviendum collegis, iustitiam inconcusse servans in inceptis indigentibus sublevandis, fidem et caritatem quoque exercitavit in lectionibus cathecheseos et multimodae institutionis pro iis qui in civili societate magis erant derelicti.

In universis suis operibus Isidorus Zorzano et Dei gloriam et proximi bonum quaerebat. Assiduum exercuit apostolatum cum amicis et iuvenibus. Profunda conscientia suae filiationis divinae ductus, perseveranter ac fideliter coluit varia pietatis exercitia ab Ecclesia commendata. Sacrosanctum Missae Sacrificium centrum ac radix fuit vitae eius spiritualis, quapropter impense colebat devotionem eucharisticam et frequenter sacramentum paenitentiae recipiebat. Crebra pariter erant signa eiusdem devotionis erga Beatissimam Virginem Mariam. Momentum quoque praecipuum tribuebat orationi mentali ac vocali. Spiritum paenitentiae et mortificationis assidue exercuit, praesertim in adimplendis officiis cuiusque diei atque in recipiendis laeto animo difficultatibus ac contradictionibus.

Anno 1941 Dei Servus signa dedit infirmae valetudinis. Post aliquos menses, medici causam morbi statuerunt esse linfogranulomatosim, propter quam mortuus est die 15 mensis Iulii anni 1943, quadraginta annos natus.

Processus Informativus super fama sanctitatis, virtutum in genere et miraculorum instructus fuit Matriti ab anno 1948 ad annum 1961. Novis vero promulgatis normis de canonizationis causis, annis 1993-1994 processus additionalis instructus est in archidioecesi Matritensi: quorum iuridica validitas ab hac Congregatione de Causis Sanctorum per decretum diei 15 mensis Octobris anno 1994 approbata est. Congressus Peculiaris Consultorum Theologorum, qui locum habuit die 17 mensis Novembris anno 2015, affirmative respondit ad dubium propositum circa heroicitatem virtutum et famam sanctitatis Servi Dei. Me, Card. Angelo Amato moderante, sententiam faventem tulerunt Patres Cardinales et Episcopi in Sessione Ordinaria coadunati die 13 mensis Decembris anno 2016.

Facta de hisce omnibus Summo Pontifici Francisco accurata relatione ab infrascripto Cardinali Praefecto, Beatissimus Pater, accipiens rataque habens Congregationis de Causis Sanctorum vota, hodierna die sollemniter declaravit: Constare de virtutibus theologalibus Fide, Spe et Caritate tum in Deum tum in proximum, necnon de cardinalibus Prudentia, Iustitia, Temperantia, Fortitudine, iisque adnexis in gradu heroico, Servi Dei Isidori Zorzano Ledesma, Christifidelis Laici Praelaturae Personalis Sanctae Crucis et Operis Dei, in casu et ad effectum de quo agitur.

Hoc autem decretum publici iuris fieri et in acta Congregationis de Causis Sanctorum Summus Pontifex referri mandavit.

Datum Romae, die 21 mensis Decembris a.D. 2016.

Angelus Card. Amato, S.D.B.

Praefectus

L. + S.

X Marcellus Bartolucci

Archiep. tit. Mevaniensis

a Secretis